Índice
Introducción ¿Por qué es importante mover las piernas al nadar? La importancia de las piernas en todos los estilos El papel de las piernas en la posición del cuerpo ¿Cómo debe ser una buena patada? Ayúdate de las aletas ¿Cómo empezar a controlar la patada? Paciencia y prácticaCuando pensamos en nadar, muchas personas creen que el trabajo principal lo realizan los brazos. Y aunque es cierto que la brazada genera gran parte de la propulsión, el movimiento de las piernas juega un papel fundamental para nadar de forma eficiente. Las piernas no solo ayudan a avanzar, sino que también influyen directamente en la posición del cuerpo, la estabilidad y la fluidez del nado.

¿Por qué es importante mover las piernas al nadar?
Para desplazarse correctamente en el agua, el cuerpo debe mantenerse lo más horizontal y alineado posible. Si las piernas se hunden o permanecen pasivas, aumenta la resistencia al agua y el nadador debe realizar mucho más esfuerzo con los brazos.
Por este motivo, la patada cumple dos funciones principales:
- Estabiliza el cuerpo
- Ayuda a la propulsarse
Aunque muchas personas piensan que las piernas son las responsables de impulsarnos hacia delante, en realidad solo generan aproximadamente entre un 20% y un 25% de la propulsión total. La mayor parte del avance proviene de los brazos.
Sin embargo, sin una buena patada, la técnica global se ve afectada.
La importancia de las piernas en todos los estilos de natación
Aunque el estilo crol suele ser el más practicado, el trabajo de piernas es importante en todos los estilos de natación.
En cada estilo las piernas cumplen una función específica:
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Crol
El batido de piernas ayuda a mantener el equilibrio del cuerpo, estabiliza el cuerpo y contribuye ligeramente a la propulsión. -
Espalda
La patada es muy similar a la del crol y tiene un papel fundamental para mantener el cuerpo en una posición alta y horizontal. -
Braza
En este estilo, las piernas tienen un papel mucho más protagonista. La patada de braza genera una gran parte de la propulsión del nadador. -
Mariposa
Aquí las piernas trabajan de forma conjunta con el famoso movimiento de delfín. Este gesto nace desde el core y se transmite hacia las piernas.
Por lo tanto, el trabajo de piernas es esencial en cualquier nadador, independientemente del estilo que practique.
El papel de las piernas en la posición del cuerpo
Una buena patada ayuda a mantener el cuerpo hidrodinámico, es decir, alineado y con la menor resistencia posible al agua.
Cuando las piernas se mueven correctamente:
- El cuerpo se mantiene más horizontal
- Mejora la flotación
- Disminuye la resistencia al agua
- Mejora la alineación corporal
- El nado se vuelve más fluido y eficiente
Si las piernas permanecen pasivas o mal posicionadas, pueden convertirse en un lastre, frenando el avance y aumentando la fatiga durante el entrenamiento.
¿Cómo debe ser una buena patada?
El movimiento de piernas en natación nace principalmente en la cadera, no en las rodillas.
Un error muy común en nadadores principiantes es flexionar demasiado las rodillas como si estuvieran pedaleando, lo que genera mucha resistencia en el agua.
Para mejorar la técnica es importante tener en cuenta algunos puntos clave:
1. Mantén los pies relajados y en punta
Los tobillos deben estar en extensión y con los pies relajados, que muchas veces tendemos a flexionarlos ligeramente. Esto nos ayudará a mejorar la superficie de empuje.
2. El movimiento empieza en la cadera
La patada debe iniciarse en la cadera y transmitirse hacia el muslo, la rodilla y finalmente el pie.
3. Evita sacar demasiado los pies del agua
Un exceso de salpicaduras suele indicar que la patada es demasiado alta o descontrolada.
4. Mantén una patada continua
Un ritmo constante ayuda a mantener la estabilidad del cuerpo durante todo el ciclo de brazada. Al principio puede resultar difícil concentrarse en mover los pies al nadar sobre todo si no estamos acostumbrados por lo que puedes comenzar poco a poco aunque retrase tu velocidad.

Ayúdate de las aletas para mejorar tu patada
Las aletas de natación son una herramienta muy útil para mejorar el movimiento de piernas.
Su uso permite:
- Aumentar la sensación de propulsión
- Aprender mejor el ritmo de patada
- Mejorar la posición del cuerpo
- Fortalecer las piernas
- Desarrollar mayor flexibilidad en los tobillos
Además, las aletas ayudan a los nadadores principiantes a sentir cómo debe ser una patada correcta, ya que amplifican el movimiento.
Eso sí, es importante utilizarlas como herramienta de aprendizaje, no como sustituto del trabajo técnico sin material.

¿Cómo empezar a controlar la patada?
Aprender a mover correctamente las piernas en el agua requiere práctica y atención a la técnica. Algunos consejos para empezar a mejorarla son:
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1. Practica ejercicios solo de piernas
Utiliza una tabla de natación para centrarse exclusivamente en el movimiento de las piernas. -
2. Entrena la patada en cada sesión
Dedicar entre un 10% y un 20% del entrenamiento a ejercicios de piernas puede marcar una gran diferencia. -
3. Concéntrate en la técnica
Es preferible realizar menos metros pero con una buena ejecución técnica que nadar largas distancias con mala postura. -
4. Utiliza diferentes materiales
tabla
aletas
tubo frontal
patada lateral -
5. Busca feedback
Si es posible, pide a un entrenador o compañero que te observe o utiliza grabaciones bajo el agua. Ver tu técnica puede ayudarte a detectar errores rápidamente.
Paciencia y práctica: la clave para mejorar
Al principio, trabajar la patada puede resultar muy cansado, especialmente si no estás acostumbrado. Sin embargo, con el tiempo y la práctica, el cuerpo se adapta y el movimiento se vuelve más natural.
La natación es un deporte en el que todo el cuerpo trabaja de forma coordinada, y las piernas son una pieza fundamental para mantener el equilibrio, la estabilidad y la eficiencia del nado.
En definitiva, sí, merece la pena trabajar y mover las piernas al nadar. Una buena patada no solo mejora la velocidad, sino que también hace que nadar sea mucho más fluido y menos fatigante.